Analizaremos punto por punto las posibles causas que hemos mencionado anteriormente.
Movilidad: la movilidad suele ser un problema que se incrementa a medida que se hace mayor el tamaño del bebé; hay mujeres que usan sábanas satinadas o de raso (por los dos lados) pues al parecer les ayuda a deslizarse mejor por la cama.
Polaquiuria: el aumento de la frecuencia de las ganas de orinar, lo que en términos médicos se denomina polaquiuria, es algo normal en el embarazo y de difícil solución, ya que se produce por la presión que ejercen el peso del útero y del feto sobre la vejiga, disminuyendo de esta forma la capacidad de la misma. La mujer embarazada tiene que evitar beber muy tarde por la noche o ingerir bebidas que contengan cafeína, como el té, el café o la mayoría de las bebidas con gas, ya que estimulan los riñones, incrementando la cantidad de orina y, además, se añade la acción excitante de esta sustancia.
Latido cardiaco: la mujer embarazada puede notar con mayor intensidad su propio latido cardiaco, sobre todo si se encuentra en una situación de anemia, ya que el corazón tiene que trabajar más para transportar suficiente oxígeno por todo su organismo. Este signo debe ser consultado con su tocólogo para que dictamine si es preciso añadir
complejos vitamínicos o minerales.
Descanso: la mejor posición para descansar cuando se está embarazada es tumbarse de lado y con las rodillas flexionadas; de esta forma, las grandes venas son liberadas del peso excesivo del útero, evitando así la sensación de mareo ya mencionada.
Entre las medidas que pueden ayudar a aliviar el dolor de espalda, que suele ser mayor al finalizar el día y especialmente en la cama, se encuentran:
- Utilización de zapatos cómodos con tacón medio.
- Uso de sillas cómodas al sentarse, colocando cojines o almohadas en la porción lumbar de la columna.
- Empleo de un colchón duro; para lograr una postura más cómoda puede tumbarse de lado con el vientre apoyado en una almohada y colocando otra más entre las piernas.
- Procurar evitar elevar peso desde el suelo; hay que agacharse, flexionar las rodillas y las caderas, cogiendo el objeto y levantarse estirando las piernas, evitando así la flexión de la columna vertebral.
- El calor local, mediante la aplicación de una ducha de agua caliente o de una almohadilla eléctrica puede aliviar las molestias; si se siente cómoda, puede usar una faja abdominal.
- Es aconsejable realizar ejercicios para fortalecer los músculos del abdomen y de la espalda.
Calambres: si tiene calambres en las piernas, apretar con fuerza el pie contra la pared o levantarse sobre la pierna entumecida le ayudará a aliviar la incomodidad. En algunos casos estos calambres pueden relacionarse con déficit de
calcio en la dieta, por lo que conviene añadir productos lácteos a la misma.
Sobre el aspecto psicológico de los problemas del sueño en el embarazo, es aconsejable que comente sus dudas con su tocólogo, pues esto reforzará su seguridad y su bienestar; el mismo fin tiene acudir a las clases de preparación al parto.