En cuanto a los espermicidas de acción corta, pueden presentarse bajo muy distintas formas: jaleas, crema, espumas, supositorios que se transforman en espuma, tabletas que serán películas solubles y espuma.
En cualquier caso deben colocarse antes de la relación sexual y se debe esperar a que tapicen uniformemente toda la pared vaginal. Como no todos tardan lo mismo, la usuaria deberá leer previamente y con atención las características del producto.
Asimismo, todos ejercen su acción espermicida durante el mismo tiempo, variando generalmente entre ocho horas para las espumas, jaleas y cremas y escasamente una hora para las tabletas, debiendo ser realizada una nueva aplicación si la eyaculación no ocurrió en el margen de seguridad.
El mecanismo de acción de los espermicidas modernos está basado en el ataque a las membranas celulares de los espermatozoides, actuando de igual manera frente a las posibles
bacterias y virus, lo que explicaría cierta protección frente a las
enfermedades de transmisión sexual.
El porcentaje de fracasos reales para este método anticonceptivo oscila entre un 20% y un 25% sin que podamos especificar qué preparados son los más eficaces.
Como explicación complementaria diremos que las famosas duchas vaginales no son eficaces aunque se hayan usado previamente espermicidas, puesto que después del coito es demasiado tarde para que la ducha impida el paso de los espermatozoides hacia las trompas de Falopio, un hecho que se produce en segundos.
Como ventajas de este método anticonceptivo podemos destacar su bajo coste y el hecho que pueden ser adquiridos en farmacia sin prescripción médica. Además no necesitan de un aprendizaje especializado y su uso incrementa el efecto anticonceptivo añadido a otros métodos de barrera como el preservativo, por ejemplo.