El hipertiroidismo puede ser tratado de forma habitual de forma ambulatoria (no necesita ingreso hospitalario).
Existen tres tipos de tratamiento: los medicamentos, la cirugía y el yodo radioactivo.
Tratamiento médico (con medicamentos)La producción de las dos hormonas tiroideas se reduce o anula mediante fármacos antitiroideos, como el Carbimazol o el Propiltiouracilo. Si los síntomas son muy molestos, puede administrarse un betabloqueante (propanolol) durante un tiempo, hasta que vaya haciendo efecto la administración del antitiroideo.
Habitualmente, el metabolismo vuelve a la normalidad al mes o los dos meses, dependiendo del tipo de enfermedad que causó el aumento de metabolismo.
En el bocio tóxico difuso, el médico intentará terminar el tratamiento en uno o dos años. Sin embargo, es necesario realizar un análisis de sangre con cierta periodicidad ya que alrededor de un 50% de los pacientes tiene recurrencias en estos dos años.
En el bocio nodular tóxico, el tratamiento es de por vida, necesitando aquí un seguimiento periódico para controlar la dosis de medicación necesaria.
CirugíaSe ofrece esta opción generalmente a los jóvenes con un aumento del tamaño del tiroides.
Se extirpa la mayor parte de la glándula (tiroidectomía subtotal). Tras la operación la recuperación es completa en la mayoría de los pacientes, si bien existe un pequeño porcentaje en los que la enfermedad es recurrente (de un 1-3% en el primer año tras la cirugía y un 1% en los siguientes).
Tras la cirugía, un pequeño porcentaje de pacientes desarrollará un
hipotiroidismo, en ocasiones sólo temporal. Como el hipotiroidismo es más fácil de tratar que el hipertiroidismo, existe cierta tendencia a quitar más glándula de la necesaria durante la intervención para, de esta forma, minimizar las posibilidades de recurrencia de la enfermedad en el futuro.
Las personas que desarrollen un hipotiroidismo definitivo tras la intervención deberán tomar de por vida tratamiento sustitutivo con pastillas de tiroxina.
Tratamiento con yodo radioactivoEl yodo radioactivo es un tipo de tratamiento realmente cómodo y seguro. Se ofrece normalmente a las mujeres tras la
menopausia y a los hombres con edades superiores a 40 o 50 años.
El tratamiento se lleva a cabo de forma ambulatoria y consiste en la ingestión de una bebida compuesta de una solución acuosa de yodo radioactivo. Debido a las precauciones que deben tomarse con el manejo de sustancias radioactivas, debe realizarse en centros especializados.
El metabolismo vuelve a la normalidad en pocos meses, o incluso en semanas.
Un paciente de cada cinco de los tratados con yodo radioactivo desarrolla hipotiroidismo, por lo que es necesario realizar controles de sangre periódicos (una vez al año suele ser suficiente).
En ocasiones, los pacientes con problemas oculares pueden empeorar al aplicarse este tratamiento. Este problema puede tratarse con corticoides durante un periodo de tiempo limitado, y, si la protrusión ocular es muy incómoda, puede optarse por la cirugía.