En cada fase de la enfermedad, las manifestaciones que produce son diferentes. Estas fases o períodos suelen ser cuatro:
Período de IncubaciónSe denomina período de incubación, al tiempo que transcurre desde que se contrae la infección, hasta la aparición de los primeros síntomas. Suele durar entre unos días y 3 semanas. Desde que aparecen las primeras manifestaciones de la enfermedad ésta ya es contagiosa, y así seguirá siendo durante todo su curso.
Fase catarralUna segunda fase se llama fase
catarral, y suele durar algunos días. En ella hay fiebre, malestar general, congestión nasal, irritación ocular y
tos. Por tanto, en este período los síntomas son muy parecidos a los de otras enfermedades (un catarro, por ejemplo) y puede ser difícil diferenciarla.
Fase paroxísticaA continuación comienza la fase paroxística, que puede durar unas 8 semanas y en la cual se producen unos ataques con varios golpes de tos seguidos (que se llaman "quintas") y a continuación una profunda y ruidosa inspiración de aire. De estos accesos de tos paroxística, se pueden contar hasta más de 30 al día, y son más frecuentes por la noche. Pueden desencadenarse por diversos estímulos, por ejemplo los cambios de temperatura, ruidos, tensión nerviosa, etc.
La tos paroxística no se produce en todos los casos, y es menos frecuente en recién nacidos y en adultos. Cuando las quintas son muy prolongadas el color de la piel puede hacerse azulado, debido a la falta temporal de aire. Este signo se denomina cianosis. En ocasiones después del paroxismo de tos se produce un vómito. A veces se producen algunas flemas, pero no suele haber fiebre, y entre las quintas el paciente está relativamente normal.
ConvalecenciaFinalmente se llega al periodo de convalecencia en el cual van desapareciendo paulatinamente todos los síntomas.