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Terapia en los balnearios
Las terapias basadas
en las propiedades del agua, los barros y las corrientes galvánicas
se utilizan cada vez más para tratar los trastornos físicos
y psicológicos generados por la práctica deportiva. Sus
beneficiosas aportaciones se centran en los siguientes conceptos: la
prevención, el tratamiento, la preparación y la recuperación.
Prevención y tratamiento. La balneoterapia previene y
trata los microtraumas que el ejercicio físico produce en deportistas
aficionados y de alta competición. Su objetivo es reparar las
alteraciones moleculares del colágeno en ligamentos y tendones,
además de evitar las lesiones producidas por los agentes antioxidantes.
Las técnicas hidroterápicas más empleadas en estos
casos son:
La crioterapia. Aplicar frío con paquetes de hielo a una temperatura
de -15º centígrados, durante 20 minutos, buscando el efecto
antiinflamatorio y analgésico.
Los maniluvios y pediluvios. Baños parciales con temperatura
alterna de 38º y 17º.
Preparación. Estos métodos producen un masaje
de efecto relajante y descontracturante. Gracias al efecto de la presión
hidrostática se favorece el retorno venoso, la estimulación
orgánica y el tono muscular. Para la puesta a punto del deportista
se emplean cinco técnicas:
Baño de burbujas.
Chorro a presión.
Ducha escocesa [ducharse con agua fría y caliente alternativamente].
Ducha Vichy [masaje con ducha de agua termal sobre una cama caliente].
Sauna termal.
Recuperación. Las técnicas hidroterápicas
y otras complementarias consiguen recuperar de sus lesiones a los deportistas
de elite y aficionados. Además de la posibilidad de retomar el
ejercicio físico con mayor rapidez, estas terapias ayudan a recuperar
el rendimiento muscular, evitan que la lesión se haga crónica
y favorecen la relajación mental. Las más conocidas son:
Peloterapia. Más conocida como los barros. Consiste en aplicaciones
locales de parafangos que actúan como antiinflamatorio y analgésico
para lesiones crónicas -dolores de rodilla, tendinitis, etc-.
. También se emplean los limos a una temperatura de 40º.
Su utilización a temperaturas inferiores a la corporal está
indicada en lesiones agudas por el efecto drenante y antiinflamatorio.
Electroterapia. Presenta diversas modalidades.
- Las corrientes galvánicas -corriente continua- contribuyen
a una buena acción analgésica y antiinflamatoria. A nivel
deportivo están indicadas en mialgias, contusiones y esguinces,
así como una activación de la cicatrización en
fracturas en las que existe un retardo de la consolidación.
- Los ultrasonidos -ondas sonoras- están indicados en mialgias,
distensiones, espasmos musculares o puntos dolorosos, además
de en síndromes de sobrecarga, especialmente en tendones como
el aquileo y el rotuliano.
- La onda corta -corriente de alta frecuencia- está indicada
en los procesos crónicos y en la recuperación de traumatismos.
- La electroestimulación -corrientes bipolares pulsadas- se utiliza
como analgésico.
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