|
El programa de ejercicio de la rehabilitación cardiaca
El
programa de ejercicio físico tras un infarto agudo de miocardio
o la cirugía coronaria se inicia -en líneas generales-
de una forma precoz, siempre que no hay complicaciones. Incluye desde
levantarse ya al segundo día a un sillón a realizar ejercicios
respiratorios y movimientos de articulaciones; al cuarto día
se comienza a caminar por la habitación. Es lo que se denominaría
la Fase 1 de la rehabilitación cardiaca y tiene lugar durante
la estancia hospitalaria.
La Fase 2, ya fuera del hospital, tiene una duración de unas
8 semanas. En ella se estudia al paciente (su situación psicológica,
por ejemplo), se le da información sobre su enfermedad y el control
de los factores de riesgo (prevención secundaria) y se clasifica
(una vez estudiado su caso) su perfil de riesgo.
Los pacientes de bajo riesgo pueden efectuar un programa de ejercicios
en su domicilio, sin necesidad de controles médicos muy estrictos
pero -MUY IMPORTANTE- dirigido por su cardiólogo y tras efectuar
una prueba de esfuerzo (que da información sobre el pronóstico,
la evolución de la capacidad física y la frecuencia cardiaca
de entrenamiento).
Para los pacientes de medio y alto riesgo se lleva a cabo un programa
de rehabilitación cardiaca efectuado en hospitales o centros
especializados. Estos pacientes pueden y deben hacer ejercicio, pero
precisan un control estricto por parte de personal especializado (están
vigilados cardiológicamente y bajo supervisión telemétrica
de electrocardiograma). En este programa suele haber una tabla de fisioterapia
acompañada por entrenamiento en bicicleta o tapiz rodante y el
ser realizada en grupo suele ayudar a la motivación del cardiópata.
Por supuesto la rehabilitación cardiaca en centros especializados
incluye también la formación en el control de los factores
de riesgo y la enseñanza de métodos de relajación
para disminuir los efectos del estrés.
Existe una Tercera Fase que sería la de entrenamiento físico
habitual en un centro especializado que colabora en el control de los
factores de riesgo y facilitaría, de producirse, la detección
precoz de algún problema o anomalía, ya que están
dirigidos por especialistas.
|