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El psicólogo del deporte (Y II)
Una
vez explicadas las áreas de intervención de la Psicología
en el deporte, pasamos a desarrollar las actividades más frecuentes
en las que se puede plasmar ese trabajo:
Evaluación. Cualquier intervención psicológica
rigurosa ha de basarse en una evaluación previa que detecte los
problemas del paciente. Un psicólogo del deporte también
ha de hacer este trabajo para, posteriormente, extraer conclusiones
y establecer las prioridades y objetivos a corto, medio y largo plazo.
Los métodos más comunes para la evaluación son
entrevista, la observación, los cuestionarios, las baterías
de test, etc.
Intervención. Su objetivo es producir cambios y lograr
los objetivos establecidos en el paso anterior. La intervención
contempla dos vías de actuación: 1) De modo indirecto,
a través de personas que tienen alguna responsabilidad sobre
el deportistas (entrenador, preparador físico, equipo médico,
directivos, familiares, etc.); 2) De modo directo, trabajando con los
deportistas en sesiones individuales o en grupos reducidos.
Formación. Es muy conveniente conocer las necesidades
y objetivos prioritarios del atleta, a partir de los cuales el psicólogo
del deporte diseñará las unidades didácticas adecuadas
al caso concreto. Esta opción resulta interesante para entidades
deportivas que se preocupan por el reciclaje de sus técnicos,
ya que les prepara para trabajos de mayor profundidad.
Investigación. Hay tantos campos de actividad como conflictos
existen en la práctica deportiva. Los más comunes son:
1) El área de la salud y la actividad física, orientada
básicamente a programas de prevención; 2) Variables psicológicas
que intervienen en las lesiones (prevención y recuperación);
3) Programas de intervención sobre jóvenes valores; 4)
Desarrollo de metodología de observación en el entorno
deportivo.
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