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¿Puedo hacer deporte si soy portador de válvulas cardíacas
o tengo puesto un stent?
Aunque
durante casi toda la primera parte del pasado siglo se recomendaba reposo
para casi todos los pacientes cardíacos, desde hace ya entre
30 y 35 años se sabe que el ejercicio físico es un buen
tratamiento, en general, para cualquier enfermedad cardíaca,
salvo las contraindicaciones, que son muy pocas.
Para saber si un paciente cardíaco puede hacer ejercicio -lo
que es beneficioso en una inmensa mayoría-, es necesario saber
el nivel de esfuerzo que cada persona puede alcanzar sin peligro: nivel
que es distinto para cada paciente y que depende de su capacidad física
(que como en todo individuo está en relación con el entrenamiento
-los que hacen ejercicio y practican deportes habitualmente tienen una
capacidad física mejor que los que no lo hacen-), y de su enfermedad
y del grado de la misma.
La forma de saber cuál es la capacidad física a la que
puede llegar cada paciente cardíaco es hacer una prueba de esfuerzo
o ergometría, prueba que casi ellos conocen (probablemente se
la han hecho en alguna fase de su enfermedad) y que consiste en hacer
un electrocardiograma mientras se hace un esfuerzo progresivo andando
en una cinta. Esta es una prueba sencilla que puede hacerse en cualquier
Servicio de Cardiología.
Por lo tanto, la mayoría de los pacientes cardíacos, no
sólo los portadores de válvulas cardíacas artificiales,
llamadas prótesis, o de stents, pueden hacer ejercicio físico,
con el requisito previo de hacerse una prueba de esfuerzo o ergometría.
Si se continúa realizando ejercicio, es conveniente practicar
una prueba de esfuerzo con una periodicidad al menos anual (o cuando
su cardiólogo lo prescriba), dado que la enfermedad puede variar
su curso y ser necesario tener que rebajar la intensidad del ejercicio
o, como en la mayoría de los casos, podrá incrementarse
la intensidad por efecto del entrenamiento físico. Una vez realizada
la prueba de esfuerzo el paciente debe saber qué tipos de ejercicio
o deporte puede practicar (lo que debe hacerse siempre según
las prescripciones de su cardiólogo). Lo ideal es que este ejercicio
o deporte se realice en relación con una Unidad de Rehabilitación
Cardíaca, donde hay equipos multidisciplinares que están
especializados en entrenamiento físico del paciente cardíaco;
el problema es que aún hay pocas Unidades de Rehabilitación
Cardíaca en España y están, por tanto, sobrecargadas
de pacientes.
En el caso de los stents, puede ocurrir que, según cada paciente,
haya que estar un tiempo determinado en el que no pueda realizarse ejercicio
(puede variar entre 2 semanas y 3 meses). Pero, pasado este período,
se realiza una prueba de esfuerzo y, en base al resultado, puede iniciarse
la actividad física.
Además, está comprobado que los pacientes cardíacos
que hacen ejercicio físico habitual, cumpliendo estos requisitos,
controlan mejor sus factores de riesgo y tienen una morbilidad y mortalidad
más bajas que los que no lo hacen.
Por lo tanto, y como resumen, tanto si es portador de prótesis
valvulares cardíacas o stents como si tiene cualquier enfermedad
cardíaca, el ejercicio físico no sólo puede realizarlo
sino que debe realizarlo, siempre que sea bajo la supervisión
de una Unidad de Rehabilitación Cardíaca o, en su defecto,
de su cardiólogo, pero siempre en base al resultado de la prueba
de esfuerzo, de donde debe deducirse el ejercicio que puede realizar
y la intensidad del mismo.
Precauciones
En muchos portadores de prótesis valvulares cardíacas
es normal que se les prescriba anticoagulantes. En dichos casos, el
único problema que hay para practicar ejercicio físico
es que, en caso de accidente, al estar anticoagulados podrían
tener un mayor sangrado o, incluso, hemorragias de mayor cuantía.
Por lo tanto, lo que debe hacerse en caso de que se esté anticoagulado
es evitar los deportes de competición o los muy intensos, que
es donde se producen la mayor parte de accidentes y, siempre antes de
realizar cualquier tipo de deporte o ejercicio físico, consultar
con su médico, que, teniendo en cuenta su enfermedad y el grado
de anticoagulación a que está sometido, es quien sabe
si puede realizar ese tipo de deporte.
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