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El ejercicio según el tipo de patología
cardiovascular (y IV)

1. Anomalías aparentemente banales
- Soplo inocente, las arritmias benignas, el prolapso mitral leve y
las cardiopatías congénitas sin repercusión hemodinámica.
Por supuesto, el soplo inocente no tiene ninguna limitación cardiovascular
una vez establecido como tal.
- En el caso de las extrasistolias auriculares o ventriculares si son,
aisladas y desaparecen con el ejercicio puede permitirse todo tipo de
deportes. Si aparecen con el esfuerzo, debe estudiarse de forma personalizada
[...].
- En cuanto al prolapso mitral, suele considerarse una entidad benigna
pero se han descrito arritmias y algunos casos de muerte súbita.
Es necesario un estudio individual del paciente [...].
- Las comunicaciones interventriculares pequeñas y las estenosis
pulmonares leves pueden incluirse en programas de deporte. [...]
2. Arritmias y trastornos de conducción
- En las bradiarritmias asintomáticas y con respuesta cronotópica
normal al ejercicio, así como en el bloqueo a-v de primer grado,
Mobitz I y B.R.C.H.H. aislado con respuesta normal no ha de limitarse
el ejercicio.
- En el Mobitz II y bloqueo completo adquirido o congénito el
ejercicio sólo puede ser de baja intensidad. Se necesita un estudio
individual del caso [...].
- Respecto a las taquiarritmías, los pacientes sintomáticos
con T.S.V. que quieran hacer deportes deben considerarse para ablación.
Los pacientes asintomáticos con preexcitación que quieren
hacer deportes de alto nivel deben someterse a P.E. y estudio electro-fisiológico
que establecerán la necesidad de ablación.
- La fibrilación o flutter auricular permiten ejercicio a nivel
bajo o moderado, previa medicación si los episodios son muy recurrentes.
- La T.V. asintomática no sostenida en pacientes sin organicidad
y con Q.T. normal no es por si sola contraindicación de deporte.
Ahora bien, si es sintomática o superior a 150 p.m. puede considerarse
ablación o tratamiento médico.
- El síndrome del Q.T. largo tiene una alta frecuencia de muerte
súbita con el ejercicio por lo cual no debe prescribirse.
3. Cardiopatías Congénitas Orgánicas
Cada vez son más numerosos los niños operados con éxito
de cardiopatías severas que plantean su deseo de participar en
programas de deporte. A efectos prácticos pueden tomarse como
referencia tres supuestos:
3.a. Obstrucciones a la salida del ventrículo izquierdo.- La
estenosis aórtica es probablemente la cardiopatía en la
cual se han descrito más efectos nocivos del deporte. . [...]
En líneas generales se puede establecer que hasta gradientes
de 40 pueden practicarse deportes no competitivos y a partir de esa
cifra debe contraindicarse el deporte. Es fundamental la aparición
de arritmias en la P.E. en los niños operados, aún con
buen resultado respecto a gradiente a los que debe también contraindicarse
la práctica deportiva. En cuanto a la coartación aórtica,
el criterio respecto al deporte seria similar al previo. Los cambios
isquémicos son muy frecuentes con el ejercicio. Igualmente la
T.A. puede elevarse de forma importante en el niño operado con
buen resultado aparente, por lo que es imprescindible la prueba de esfuerzo
para evaluar su participación deportiva. Si hay H.T.A. al ejercicio,
este solo debe ser dinámico y de baja intensidad.
3. b. Cardiopatías cianógenas.- Dada su complejidad,
parece útil establecer tres casos tipo:
Tetralogía de Fallot. El problema en todas es sólo postoperatorio,
puesto que antes de la operación su limitación física
suele hacer que no se plantee la posibilidad del deporte. Hay una serie
de problemas postoperatorios que pueden condicionar una mala tolerancia
al ejercicio: insuficiencia pulmonar; estenosis pulmonar residual; comunicación
interventricular residual; disfunción ventricular; enfermedad
vascular; disrritmias; indicación quirúrgica tardía.
El problema que con más frecuencia se plantea para establecer
el deporte en la tetralogía de Fallot operada son las arritmias.
Si se trata de una extrasistolia ventricular multifocal debe contraindicarse
el deporte. En cambio en los casos con escasa secuela hemodinámica
y sin arritmias se ha visto que el poder aeróbico máximo
es correcto y ello está en relación directa con la precocidad
de la intervención. En resumen puede decirse que el deporte en
el Fallot operado será posible si no hay disritmia ni disfunción
ventricular importantes y en todos los casos realizando P.E. cada dos
años.
Transposición de Grandes Arterias. [...] Un estudio de Paul
y Wessel apunta que la mayoría de pacientes están asintomáticos
a niveles de actividad física habitual; en un 25% hay enfermedad
del nódulo sinusal y/o arritmias diversas a los 5 años
y en un 60% a los 20, así como un 11% de fallecimientos antes
de 5 años y un 24% hasta los 20, en general por arritmias o deterioro
de la función ventricular derecha; en cuanto a la tolerancia
al ejercicio aún con disfunción ventricular hay series
que demuestran que aunque presentan alteraciones el deterioro no es
progresivo; en cualquier caso la baja tolerancia al ejercicio está
en relación con las arritmias y el deterioro funcional ventricular,
por lo que en estos pacientes la prescripción de ejercicio debe
ser solo moderada realizando estudios seriados y sesiones muy cortas
de entrenamiento.
Atresia Tricuspidea. Respecto a la atresia tricuspidea operada con
técnica de Fontan, un estudio de la Clínica Mayo de 1999
concluye: la capacidad aeróbica y por tanto la tolerancia al
ejercicio aumentan respecto a la preoperatorio, pero persistiendo en
niveles por debajo de lo normal; la saturación O2 con el ejercicio
va disminuyendo progresivamente a medida que pasan los años después
de la cirugía; la respuesta del gasto cardíaco al ejercicio
está por debajo de límites normales; la respuesta ventilatoria
al ejercicio mejora con la cirugía, pero también persiste
inferior a la normalidad.
4. Cortocircuitos izquierda-derecha
En cuanto a los cortocircuitos II-D, incluyendo comunicación
interauricular, retorno venoso anómalo, comunicación interventricular,
defecto atrioventricular y conducto arterioso persistente, lo más
frecuente es también que el problema del deporte se plantee en
los operados. Si no lo están puede ser porque la lesión
sea hemodinámicamente significativa, en cuyo caso no debe indicarse
el ejercicio o porque se haya manifestado en el adulto joven que no
desea operarse. [...]
Extracto de la ponencia del Dr. J.M. Moiño y la Dra. C. Sánchez,
durante el II Curso de Cardiología Pediátrica, celebrado
en el Hospital Materno Infantil Vall d'Hebron.
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