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Actividades deportivas en las cardiopatías
congénitas (I)
Los deportes
en la edad juvenil e infantil cumplen un doble objetivo en el marco
de la actividad física: ocupación del tiempo libre y promover
la salud, en especial la cardiovascular.
El niño cardiópata no debe ser excluido de los programas
de deporte. Si durante los primeros años de vida el niño
practica experiencias motoras básicas, cuando complete su desarrollo
físico no tendrá dificultades para realizar no sólo
actividades básicas sino también las deportivas, habiendo
adquirido buena coordinación motora, flexibilidad, agilidad y
equilibrio.
Hay que tener en cuenta que en muchos niños cardiópatas
su propia enfermedad antes de llegar a la práctica del deporte
habrá actuado causando un cierto grado de atrofia músculo-esquelética,
que causa una reducción de movimientos, una mala tolerancia a
la carga y todas las manifestaciones negativas del sedentarismo. La
práctica deportiva por tanto en ellos requiere un programa individual
que tenga en cuenta:
Edad.
Repercusión músculo-esquelética de su enfermedad.
Situación hemodinámica actual.
Situación hemodinámica previsible.
Asociación patológica de otros sistemas, si las hay.
De forma general el deporte en el cardiópata debe reunir ciertas
condiciones:
Evitar grandes intensidades.
Interrumpirse antes de llegar a altos grados de agotamiento.
Cada entrenamiento debe comenzar con una sesión de precalentamiento.
Debe evitarse durante el curso agudo de la enfermedad.
Valorar las posibles interacciones medicamentosas.
[...]
Condición física y deporte
Se habla de condición física o capacidad funcional para
expresar el nivel de energía disponible parar realizar cualquier
actividad. Esta viene determinada por el grado de salud de la persona
y por la actividad física que realiza diariamente. Hay una serie
de factores que influyen sobre la salud y el nivel de actividad física
que se pueden desarrollar que derivan de las características
morfológicas, fisiológicas y psicológicas del sujeto,
en este caso el niño, y son entre otras:
§ Resistencia aeróbica y anaeróbica.
§ Cualidades perceptivo-motoras.
§ Cualidades motoras tales como:
- Fuerza
- Velocidad
- Elasticidad
- Potencia
Todas relacionadas determinarán el rendimiento físico
a través del entrenamiento.
Antes de concretar la aptitud del cardiópata para la actividad
física debe diferenciarse entre actividad física propiamente
dicha, ejercicio físico y deporte.
La primera es cualquier movimiento de grupos musculares y, por tanto,
sin limitación en el cardiópata. La segunda es toda actividad
física que se hace con carácter repetitivo reglado para
mejorar o mantener una buena forma física. La limitación
para el cardiópata es relativa y debe individualizarse. La tercera
es el ejercicio físico competitivo que en los cardiópatas
sólo puede autorizarse tras un estudio previo detallado que se
comentará más adelante.
Extracto de la ponencia del Dr. J.M. Moiño y la Dra. C. Sánchez,
durante el II Curso de Cardiología Pediátrica, celebrado
en el Hospital Materno Infantil Vall d'Hebron.
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