Mejorar la calidad de vida del paciente con insuficiencia cardiaca


Son muchas las razones por las que mantener una actividad física, hacer ejercicio, es fundamental para los pacientes con Insuficiencia Cardíaca: mejora los síntomas de su enfermedad, les ayuda a perder peso y a reducir el nivel de colesterol, mejora la circulación sanguínea y colabora de forma importante en el control del estrés y la tensión nerviosa, gracias a la relajación y el bienestar que proporciona.
Es cierto que a las personas con Insuficiencia se les suele recomendar reposo, pero en general (y no es un contrasentido) les conviene mantenerse activas: la práctica de un ejercicio moderado y controlado puede fortalecer su corazón. Por supuesto, será su médico quien, tras las pruebas diagnósticas pertinentes (especialmente la ergometría o prueba de esfuerzo), le indique cuál es el ejercicio que más le conviene, a qué intensidad puede practicarlo y cuáles son sus limitaciones. Consulte siempre con él antes de hacer cualquier tipo de deporte.
La American Heart Association ha establecido, tras estudios en pacientes con Insuficiencia, que el ejercicio puede mejorar la respuesta del corazón al esfuerzo, reducir la disfunción endotelial, disminuir las catecolaminas circulantes y mejorar la calidad de vida en hombres y mujeres con Insuficiencia moderada y crónica.
En resumen, éstos serían los consejos básicos que debe conocer si padece una Insuficiencia y quiere llevar a cabo alguna actividad física o ejercicio:

  • En líneas generales, las actividades más recomendables serán caminar, andar en bicicleta y nadar.

  • Comience siempre de forma gradual y bajo la supervisión de su médico. Por ejemplo, podría empezar caminando 15 minutos tres días por semana (si la tolerancia aumenta y el especialista lo aconseja podrá aumentar el recorrido).

  • Es aconsejable establecer días fijos (la constancia le ayudará a crear el hábito) y pasear acompañado (se le hará menos aburrido).

  • Anote en un calendario o diario lo que camina, la distancia, el tiempo empleado para ello y cómo se encuentra. Consulte las dudas con su médico. Si él no lo desaconseja, una alternativa sería combinar los paseos con otras actividades (como montar en bicicleta, nadar..) y cambiar de recorrido para hacerlo menos monótono.

  • Evite los ejercicios bruscos y violentos, así como los deportes de competición o aquellos que incluyan esfuerzos que le produzcan falta de aire o dolor torácico. No cargue pesos importantes ni elija modalidades deportivas que exijan mantener la respiración o agacharse.

  • Utilice ropa cómoda y zapatos deportivos con cordones.

  • Si no tiene limitada la ingesta de líquidos por prescripción médica, beba algo de agua antes de empezar y después de terminar.

  • Si percibe algún síntoma como dolor, mareo o ahogo, deténgase y descanse. Y, sobre todo, no se desanime.

  • Tenga en cuenta las condiciones climatológicas en las que vaya a hacer alguna actividad: el exceso de calor o el frío intenso no son beneficiosos.

  • No haga ejercicio después de comer.




 








 
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