El pulsómetro

El pulsómetro es un instrumento que nos ayuda a controlar la intensidad de nuestra actividad física, de manera que no tengamos que guiarnos por las sensaciones que nos transmita el organismo y evitemos un sobreesfuerzo innecesario y peligroso.

La mejor forma de tener una referencia clara de la intensidad del ejercicio que estamos realizando es medirnos las pulsaciones. Cuanto más rápido y más fuerte se muevan nuestros músculos, mayor cantidad de oxígeno y nutrientes van a necesitar. Como la sangre es la encargada de suministrarles este "combustible", los latidos del corazón se convierten en el marcador más preciso del esfuerzo que realizamos al hacer deporte.

Medición. Cuando el cerebro altera la estructura química de las células se modifica la concentración de sodio y potasio durante mínimos lapsos de tiempo. Si estos electrolitos varían se produce una especie de descarga eléctrica que provoca la contracción del músculo cardíaco. Al colocar un sensor eléctrico en la región pectoral, éste detecta las descargas que provocan los latidos y envía la información a una pantalla.

Funcionamiento. El sensor está compuesto por un amplificador, una pila y un emisor de ondas electromagnéticas. Al producirse un latido del corazón, su señal se proyecta hasta una distancia aproximada de un metro. El pulsómetro capta esa ondas y la transforma en información digital.

Colocación. El quinto espacio intercostal es donde mejor se capta la señal. Al principio hay que mojar el interior de la correa pectoral, ya que los electrodos que recogen los cambios de ritmo necesitan estar húmedos para percibir el impulso eléctrico (pasados unos minutos, el sudor se encargará de ello).

Tenga siempre presentes los siguientes consejos prácticos para el correcto uso del pulsómetro:

§ Apunte sus pulsaciones en un determinado recorrido y repítalo cada cierto tiempo para comprobar su evolución.

§ No doble ni estire la correa transmisora porque podría dañar los electrodos.

§ Limpie la correa con agua y jabón después de cada uso. Aclare con agua limpia y séquela para eliminar los restos de sales del sudor.

§ No guarde la correa si sigue húmeda, ya que los electrodos podrían activarla y reducir la duración de la batería.

§ No deje el pulsómetro expuesto a la luz del sol durante un largo periodo de tiempo porque puede dañar su funcionamiento.

§ Si es portador de marcapasos, consulte con su médico para garantizar la seguridad y fiabilidad del uso simultáneo de ambos aparatos.





 


 


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