La pérdida de calor durante el ejercicio
La
actividad física produce distintas modificaciones en nuestro
organismo: cardiovasculares, respiratorias
Pero hay que tener
en cuenta que cuando el ejercicio es intenso o se mantiene mucho tiempo,
se ponen en marcha otros cambios que son consecuencia del calor producido
durante el trabajo muscular.
La pérdida de calor se produce por vasodilatación cutánea
y por las órdenes que emiten los centros del cerebro que regulan
la temperatura. La mayor cantidad de sangre que pasa por la piel facilita
la pérdida de temperatura del organismo por lo que actúa
como un refrigerante; y hay que tener en cuenta que la necesidad de
ese mayor paso de sangre a nivel cutáneo hace que se "robe"
sangre del flujo sanguíneo que va los músculos en movimiento
durante el deporte. Otra situación similar es cuando se hacer
ejercicio después de comer. Durante la digestión hay un
mayor aporte de sangre hacia el aparato digestivo, con el fin de recoger
los nutrientes necesarios para el funcionamiento del cuerpo. La práctica
deportiva necesita, a su vez, más sangre por lo que "roba"
esa sangre al proceso digestivo y puede llegar a derivar en complicaciones
como un corte de digestión.
Toda esta explicación de la regulación del calor durante
el ejercicio nos lleva una reflexión muy importante relacionada
con esos casos en los que la gente con tal de perder peso hacer ejercicio
en situaciones extremas de calor o con ropas de invierno e incluso de
plástico. La enorme dificultad que eso causa en la refrigeración
del cuerpo puede producir complicaciones muy graves.
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