Deporte en vacaciones
Llega el buen tiempo y éste nos induce a practicar más
deporte (curiosamente cuando las temperaturas son más altas y
menos estaría indicado practicarlo). Esta actitud, potencialmente
beneficiosa para nuestra salud, tiene que ser puesta en práctica,
sin embargo, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
- Es fundamental elegir las aficiones deportivas que se ajustan más
a nuestra condición física, edad o enfermedades, si existen.
Tenemos que conocer sus características técnicas, demandas
energéticas y cardiovasculares, sus limitaciones o contraindicaciones
y cómo practicarlos sin riesgos para nuestra salud.
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-Empiece siempre
de una forma progresiva. No se debe comenzar de una manera brusca
ni intensa, sino que debe siempre ir precedido de un entrenamiento
progresivo. Esto es aplicable no sólo en términos
generales para el deporte sino también para cada sesión
de ejercicio. Si no se juega al tenis habitualmente, es un disparate
jugar un partido completo el día que se compra la raqueta.
Y el mismo error se comete si, incluso bien entrenados, se comienza
el partido sin un calentamiento previo de los músculos. |
Uno de los ejercicios más fáciles de realizar es el caminar:
no se necesita equipo especial y se puede practicar en cualquier lugar.
Una pauta de ejercicio progresivo incluiría unos 30 minutos de
paseo rápido y 40 minutos de ejercicios de pre y post calentamiento.
Los ejercicios de precalentamiento son importantes en todas las personas,
pero especialmente en los adultos, para evitar accidentes durante el
ejercicio. Esta pauta es para personas que no hacen nada de ejercicio;
las que habitualmente realizan actividades físicas o practican
deporte con regularidad pueden adaptarlo a sus hábitos.
- Para cualquier práctica deportiva en verano se deben usar ropa
de algodón o muy porosa para que permita la transpiración
y calzado adecuado. Además, se debe llevar agua para evitar problemas
de deshidratación.
- La actividad física puede realizarla una persona sola pero
es preferible hacerla acompañado: es más divertido para
ambos (lo que ayudará a que persistamos en nuestra actividad)
y si existiera algún problema se puede pedir ayuda más
fácilmente.
- Con un ejercicio practicado de forma regular se encontrarán
mejor porque tendrán más energía, aumentará
la resistencia a sentir fatiga, estarán más relajados
y con menos tensión y dormirán mejor; además, los
músculos tendrán más tono, quemarán calorías,
que ayudarán a mantener o perder peso, y será más
fácil controlar el apetito.
- Evite las horas de máximo calor a la hora de hacer deporte.
Del mismo modo, procure no practicarlo justo después de comer
y tenga precaución si se trata de nadar con las horas de la digestión.
-. Hidrátese adecuadamente, utilice gorras y sombreros y una
crema de protección solar. Estas precauciones son aún
más importantes si se trata de niños y adolescentes.
- El ejercicio en verano tiene el gran atractivo del contacto con la
naturaleza. Se practican de forma más habitual disciplinas como
natación, esquí náutico, vela, buceo, montañismo,
etc., y se obtienen efectos psicológicos beneficiosos al abandonar
el entorno habitual (normalmente urbano).
- En el verano se alteran los hábitos alimenticios y, por el
tipo de productos, podemos hacer que ese cambio beneficie nuestra salud
y favorezca nuestro organismo a la hora de hacer ejercicio: se puede
aumentar la ingesta de ensaladas (aliñadas, preferiblemente,
con vinagre y aceite en lugar de mayonesa); podemos tomar todo tipo
de verduras tanto cocidas como a la plancha; las legumbres están
perfectas en ensalada o sólo con verduras; se incrementa el consumo
de pescado (aunque hay que moderar el de marisco) y existe una gran
variedad de frutas. Por otra parte, hay que tener cuidado con el abuso
de helados (suelen tener una gran cantidad de grasa) mejor evitarlos
o al menos no abusar de ellos
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