Una buena herramienta contra el estrés
Hablamos
constantemente de los beneficios que, para nuestra salud cardiovascular,
tiene la adopción de nuevos hábitos de vida más
saludables relacionados con la práctica de ejercicio, la alimentación
equilibrada y no fumar, entre otros aspectos. Sin embargo, no hay que
olvidar que manejar mejor nuestras emociones, controlar nuestra ansiedad
y estrés, también puede ayudar a mantener nuestro corazón
en mejores condiciones: una persona en una situación de estrés
será más proclive a fumar, consumir demasiado alcohol,
comer de forma desordenada y descansar inadecuadamente. De ahí
la importancia de aprender a manejar correctamente el estrés.
Y el ejercicio físico, la actividad, es una buena herramienta
para lograrlo: le ayudará a deshacerse de las presiones de la
vida diaria y los problemas, colaborará en mejorar su ritmo de
sueño y le alejará de comportamientos nocivos como el
tabaquismo y el sedentarismo.
-. Haga ejercicio de forma regular (si lo convierte en un hábito,
terminará por "necesitarlo").
-. Elija una actividad que le resulte agradable y le resulte fácil
de llevar a cabo: caminar, nadar, montar en bicicleta...
-. Hacer deporte exige un nivel de concentración que nos ayuda
a olvidar las preocupaciones y desviar la ansiedad.
-. La actividad física nos proporciona bienestar físico
(mejor estado de forma, mejor apariencia...) y psíquico (nos
relaja, nos infunde seguridad sobre nuestras capacidades).
-. Se trata de mantenernos activos y practicar un deporte, no de competir
(si lo hiciéramos y no ganáramos añadiríamos
una sensación de fracaso que no es el objetivo de hacer ejercicio).
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