Publicado en Annals of Internal Medicine, el estudio ha contado con la participación de 417 individuos de edad avanzada. Aproximadamente el 20 por ciento de los ancianos de la muestra sufrían enfermedad arterial periférica (EAP), un problema que suele empeorar con el paso de los años. No obstante, la participación en programas de rehabilitación con una rutina supervisada de ejercicio físico al menos tres veces a la semana mejora la resistencia en los pacientes y retrasa la progresión de esta patología. Aunque muchos pacientes con EAP tienen problemas para seguir estos programas controlados, el estudio de la Dra. McGrae confirma que el avance de esta patología puede frenarse incluso con la práctica de ejercicio en casa y sin seguimiento profesional. Para más información, pinche aquí. |
