Se hace camino al andar
Caminar
es el mejor deporte que existe. Podemos andar al aire libre, acompañados
por amigos y, lo más importante, se puede practicar durante toda
la vida independientemente de la edad. No pierda el paso y tenga en
cuenta los beneficios que le reporta un buen paseo .
Cuánto, dónde y cómo. Depende de las posibilidades
y el estado físico de cada uno. Un paseo puede durar entre una
hora y una hora y media (seguido o dividido en medias horas o en cuartos).
Eso sí, tenemos que caminar despacio, sin prisa, sobre una superficie
llana y en buen estado, sin cargar peso y aprovechando las horas de
luz solar.
El mejor ritmo. Para no fatigarnos tenemos que llevar una adecuada
respiración y movilizar al mismo tiempo los sistemas circulatorio,
respiratorio y osteomusculoarticular. El ritmo correcto es aquél
en el que, una vez concluido el paseo, uno no se encuentra cansado sino
relajado.
Remedio contra enfermedades. La inmovilización y el sedentarismo
continuado son las causas más frecuentes de la osteoporosis.
Por el contrario, caminar es su mejor antídoto, además
de un aporte adecuado de calcio, fósforo y magnesio. El paseo
se convierte también en el mejor medicamento para el corazón,
la tensión y los procesos vasculares, ya que andar no crea resistencias
ni demandas de más circulación. Asimismo, el paseo periódico
actúa de forma beneficiosa contra el colesterol porque nos ayuda
a quemar las grasas ingeridas en los alimentos. Por último, diversos
estudios científicos han demostrado que la tasa de mortalidad
por diabetes desciende en los enfermos acostumbrados a caminar unas
horas a la semana.
Satisfacción personal. Si se está acostumbrado,
caminar de forma continuada resulta altamente positivo para la salud.
Cuando el organismo responde diariamente y obedece a nuestros requerimientos,
nuestra satisfacción personal tomará un fuerte impulso.
No sentirse fatigado es un signo vital muy positivo, el mejor ejemplo
de sentirse bien con uno mismo.
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