Submarinismo (I)


Como pez en el agua. Así puede sentirse cuando se sumerja en las profundidades y entre a formar parte del medio acuático como una especie más. Lejos de rendirnos al entusiasmo que nos provoque la inmersión, debemos tener siempre presente que el submarinismo es un deporte que se practica en un entorno no habitual al hombre, así que cualquier descuido puede suponer un grave riesgo para nuestra vida. Por este motivo, es especialmente importante seguir con atención todos los pasos del aprendizaje de la actividad. En el submarinismo no se puede ser autodidacta: si desea realizarlo con garantías, lo mejor es acudir a una empresa cualificada que cuente con los medios técnicos y humanos requeridos para su correcta práctica, y donde pueda obtener la titulación precisa para sumergirse con toda seguridad.

El equipo

Para que una persona pueda permanecer un cierto tiempo bajo el agua se requiere un equipo básico formado por una serie de elementos:

  • Gafas. Protegen sus ojos y le permiten una buena visibilidad bajo el agua. Deben ser completamente estancas para permitir determinadas maniobras.

  • Aletas. Posibilitan el desplazamiento en el agua. Pueden ser calzantes o ajustables, aunque estas últimas se están imponiendo porque pueden usarse con escarpines. Cuanto más rígidas y más largas, mayor será su potencia y más metros podremos avanzar. No obstante, también se requiere mucha más fuerza para moverlas.

  • Escarpines. Botines que se ponen bajo las aletas ajustables. Los hay con suela y sin suela. Los primeros permiten andar por la superficie antes de la inmersión.

  • Traje. Suele ser de neopreno, un material que mantiene el cuerpo caliente bajo el agua durante más tiempo. Hay trajes de distintos tipos y grosores, dependiendo de la temperatura del agua donde se realice la inmersión.

  • Lastre. Piezas de plomo colocadas en un cinturón para proporcionarnos un peso extra y facilitarnos la inmersión. El peso de los plomos depende de nuestra complexión física y de la experiencia con que contemos.

  • Botella. Contiene el aire que necesitamos en la profundidad. Este aire se introduce en la botella mediante un compresor.

  • Regulador. Reduce la presión de la botella a un nivel en el que el aire pueda ser respirado. También suministra el aire a la presión adecuada, sea cual sea la profundidad a la que nos hallemos.

  • Tubo. Nos permite respirar en la superficie para ahorrar aire de la botella.

  • Chaleco. Nos dota de estabilidad. Se infla según la flotabilidad del buceador. Dispone de una pieza llamada tráquea que facilita la maniobra de hinchado y deshinchado. El chaleco se conecta a la botella mediante un latiguillo que sale del regulador.


Diccionario elemental

  • Accidente disbárico. Accidente de buceo relacionado directamente con los cambios en la presión ambiental.

  • Buceo en apnea. Realizado sin bombona de aire, reteniendo de la respiración.

  • Buceo sin saturación. Incursión en medio hiperbárico, sin provocar la total saturación de los tejidos del buceador.

  • Buceo a saturación. Incursión en medio hiperbárico, que provoca la total saturación de los tejidos del buceador.

  • Cámara de descompresión. Cámara de dos o más compartimentos, utilizada para realizar o completar períodos de descompresión en superficie.

  • Cámara hiperbárica. Recipiente resistente a la presión interior, utilizado para mantener a personas en un medio hiperbárico respirable.

  • Campana húmeda. Dispositivo sumergible, unido a la superficie por un cable, que lleva una burbuja de mezcla respiratoria y permite mantener parte del cuerpo del buceador en seco. Constituye un abrigo en las paradas de descompresión.

  • Descompresión. Readaptación del organismo a la presión ambiental durante el ascenso.

  • Guindola. Andamio volante utilizado como plataforma en operaciones de buceo.

  • Helios. Mezcla respirable de helio y oxígeno.

  • Manguera: Elemento flexible que permite enviar fluidos a presión.

  • Manómetro. Instrumento que nos informa en todo momento de la presión de aire de la botella.

  • Medio hiperbárico. Entorno con una presión ambiente superior a la atmosférica.

  • Nitros. Mezcla respirable de nitrógeno y oxígeno.

  • Nocturna: Inmersión que se hace por la noche con iluminación nocturna.

  • Ordenador. Nos informa de distintos parámetros durante la inmersión: profundidad, tiempo de buceo, tiempo de las paradas de descompresión necesarias, etc.

  • Pecio. Pedazo de una nave que ha naufragado o porción de lo que ella contiene.

  • Profundidad equivalente. Es una profundidad ficticia, utilizada para determinar el procedimiento de descompresión a partir de unas tablas ordinarias.

  • Profundímetro. Nos indica a cuántos metros estamos de la superficie.

  • Sistema de buceo autónomo. El buceador lleva una reserva de mezcla respiratoria, independientemente de cualquier otro sistema de suministro.

  • Sistema de buceo con suministro desde superficie. La mezcla respiratoria es enviada al buceador desde la superficie por medio de un conducto umbilical.

  • Técnicas de buceo especial. Las llevadas a cabo con equipos autónomos de circuito cerrado o semicerrado utilizando oxígeno medicinal, aire o mezclas.

  • Trimix. Mezcla respirable de helio, nitrógeno y oxígeno.

  • Umbilical. Sistema de elementos flexibles con flotabilidad adecuada, que permite el suministro de mezcla respirable.


 






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