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Waterpolo
El término waterpolo
proviene del inglés y significa "polo acuático".
Se trata de un deporte que se juega en una superficie limitada de piscina
entre dos equipos de siete jugadores (seis y un portero) que intentan
introducir una pelota dentro de porterías situadas a ambos extremos
del área de juego.
Los orígenes
El juego nació en Gran Bretaña, en 1870, como una imitación
del polo, ya que los primeros jugadores iban montados en barriles que
simulaban caballos y golpeaban la pelota con mazos. El nuevo deporte
fue ganando adeptos que empezaron a considerarlo como un "fútbol
de agua". En 1877, el escocés William Wilson redactó
una serie de reglas que sirvieron de referencia al posterior reglamento
internacional. Desde 1908, el waterpolo se rige por las directrices
de la Federación Internacional de Natación (FINA). Muy
pronto se hizo popular en Europa y América, alcanzando la categoría
de deporte olímpico en los JJ.OO. de París (1900). Actualmente,
los países con mayor tradición en la práctica del
waterpolo son Hungría, Italia, España, Alemania, Serbia
y Montenegro, Croacia, Rusia y Estados Unidos. El equipo que ha obtenido
más triunfos internacionales ha sido la Selección de Hungría,
aunque en la categoría femenina, los conjuntos más fuertes
son los de los Países Bajos.
Area de juego
En las competiciones internacionales, la piscina debe medir 20 metros
de ancho por 30 de largo. Las medidas son distintas en la categoría
femenina, para la que se precisan unas dimensiones de 17 metros de ancho
por 25 de largo. En ambos casos, la profundidad debe ser de 1,8 metros.
La pelota es es una esfera de goma muy inflada, de 68 a 71 cm. de circunferencia
y un peso de 400 a 450 gr. Las porterías son estructuras rectangulares
de madera, plástico o metal, cubiertas con una red y sujetas
a los lados de la piscina por medio de unas bandas que las mantienen
a flote. Ambas porterías tienen que ser exactamente iguales:
3 metros de ancho y 90 cm. de altura sobre la superficie del agua.
Equipo y árbitros
Un equipo de waterpolo está formado por 11 jugadores, aunque
sólo siete pueden estar en el agua al mismo tiempo. El portero
es el encargado de defender la portería sin colgarse de ella
ni usar los lados de la piscina. Lleva un gorro de color rojo y es el
único jugador al que se le permite emplear las dos manos al mismo
tiempo. El resto de los componentes del equipo sólo pueden usar
una mano cada vez, es decir, la mano que recibe la pelota es la que
tienen que utilizar durante esa jugada. Cada equipo lleva gorros de
diferente color (azul o blanco) para facilitar su identificación.
Un partido de waterpolo necesita dos árbitros, dos cronometradores
y dos anotadores. La duración es de 28 minutos, divididos en
cuatro cuartos de siete minutos.
Reglas de juego
El objetivo del juego es marcar gol en la portería del rival.
El partido lo gana el equipo que haya marcado más goles. El juego
empieza con un jugador de cada equipo situado en su propia portería.
Cuando el árbitro señala en comienzo del partido, estos
jugadores nadan hacia el centro de la piscina, donde se encuentra la
pelota. El jugador que consiga su posesión intentará avanzar
hacia la portería del oponente, pasando la pelota a sus compañeros
de equipo o driblando a los contrarios con sus antebrazos. Los jugadores
pueden mover la pelota con cualquier parte del cuerpo, pero sólo
pueden usar una mano a la vez y no pueden utilizar los puños
cerrados. Ningún jugador puede caminar, usar el fondo de la piscina
ni hundir la pelota por debajo de la superficie del agua. Los jugadores
tampoco deben impedir el libre movimiento de los adversarios, salvo
el del jugador que posea la pelota. Por cada infracción cometida,
los árbitros imponen faltas. Las faltas leves conceden un tiro
libre al rival, mientras que las graves otorgan al oponente un tiro
libre desde la línea de cuatro metros o la expulsión de
un jugador durante 35 segundos. Si un jugador acumula tres faltas graves
debe ser reemplazado por un sustituto.
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