La vela


Cuando nos referimos a los deportes de equipo, en general nos vienen a la mente deportes como el baloncesto, balonmano, fútbol o voleibol. El fútbol es uno de los deportes mas antiguos que se conocen y el más popular de nuestros días. El número de jugadores en todo el mundo se calcula en unos 120 millones y se disputan encuentros en 150 países. Aún así, conviene recordar que algunas disciplinas deportivas de carácter básicamente individual -como la natación, el atletismo, la gimnasia rítmica y el ciclismo en pista- incluyen pruebas de relevos, de conjunto o de persecución por equipos en el último caso citado. Por otra parte, los deportes que se llevan a cabo sobre embarcaciones (piragüismo, remo o vela) o trineos incluyen modalidades tanto individuales como colectivas. Pero ahora nos referiremos a los deportes que mencionábamos en primer lugar y que suelen caracterizarse por la conjunción del esfuerzo físico y las destrezas técnicas y tácticas de la totalidad de los miembros del equipo en aras de lograr una mayor puntuación que el equipo contrario.
En los deportes de equipo se requiere que los jugadores realicen múltiples esfuerzos de carácter explosivo cercanos a la máxima intensidad tolerable por cada sujeto de forma alternativa con otras fases de menor intensidad. Por ese motivo, el esfuerzo global realizado por cada jugador en un encuentro es imprevisible por naturaleza. Existe, por tanto, una gran variabilidad en el esfuerzo que realizan los diferentes jugadores de un equipo a lo largo del encuentro, así como el que realiza un mismo jugador en dos encuentros distintos.

Desde el punto de vista cardiovascular, la mayoría de estos deportes puede englobarse dentro de los denominados de demanda moderada-alta, con un componente muscular eminentemente dinámico y que conllevan el uso de las vías energéticas tanto aeróbicas (que son las que priman) como anaeróbicas. A excepción del voleibol, existe contacto físico con los jugadores del equipo contrario a lo largo de todo el encuentro, con el riesgo añadido de lesiones que ello comporta. En otros deportes menos implantados en nuestro país (como el baseball, el softball o el cricket) se han descrito casos de arritmias severas e incluso muertes desencadenadas por el golpe violento de la bola contra la caja torácica de algún jugador (commotio cordis).
Otro de los aspectos importantes que hay que destacar a la hora de recomendar este tipo de actividad es que, en su mayoría, pueden llevarse a cabo tanto al aire libre como en instalaciones cubiertas. Y es importante, porque pacientes con alguna alteración cardiaca previa, pueden tener problemas si hacen un esfuerzo extenuante en un ambiente extremadamente frío. Pero, como siempre reiteramos, no está de más consultar siempre con su médico antes de comenzar la práctica deportiva.

Consejos prácticos

  • Emplear la ropa, protecciones y calzado específicos para cada deporte en función del estado del terreno de juego y de las condiciones ambientales.
  • Hidratarse adecuadamente.
  • Se recomienda tener una agudeza y un campo visual adecuado para evitar lesiones por contactos fortuitos con los demás jugadores.
  • Interrumpir inmediatamente el juego ante el menor síntoma de desfallecimiento, mareo, o cansancio desmesurado presentado por algún jugador.
  • Evitar, en lo posible, disputar encuentros en condiciones climatológicas muy adversas o en terrenos de juego en mal estado, por el elevado riesgo de lesiones.
  • Dar ejemplo en lo que respecta al juego limpio. Además, se evitarán lesiones.
  • Hacer un calentamiento muscular previo a la disputa de un partido, así como un enfriamiento al concluir.










- Otros deportes

 
Ejercicio y corazón
Deportes de la A a la Z
Clases prácticas
Ejercicio y paciente
ˇEs cosa de todos!
Caras con mensaje
Campaña de la FEC
 
La vela y corazón
la vela y el paciente
la vela para niños, mayores y embarazadas