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Piragüismo (I)
La práctica del
piragüismo ha crecido espectacularmente durante los últimos
años. Cada vez son más los aficionados que descubren este
deporte atrapados por la sensación que experimentan cuando cortan
la superficie de un lago tranquilo, suben y bajan al ritmo de las olas
en el mar, o afrontan un potente rápido de aguas bravas. Además,
la geografía española nos brinda muchas posibilidades
de elección: ríos, embalses, estuarios, playas... Si finalmente
se decide por el piragüismo sea consciente del riesgo que implica
y lleve a cabo un aprendizaje progresivo ayudado por personas ya experimentadas
o monitores.
Estilos
- Recreo. La estabilidad del palista es lo fundamental, así
que este tipo de piragua busca más el sentido práctico
mas que una calidad de navegación excepcional. Su longitud es
media o corta. Se recomienda para el paseo o la excursión en
ríos tranquilos, embalses, estuarios, playa y en recorridos cercanos
a la costa.
- Travesía en mar. Son largas, con proas cortantes y hacia
arriba, para que se deslicen rápido con olas, viento o corrientes.
Están pensadas para realizar recorridos medios y largos en el
mar.
- Aguas bravas. Pensadas para navegar en rápidos, es decir,
un medio en continuo movimiento y con obstáculos a sortear. Son
cortas y con el casco arqueado para que sean muy maniobrables. Tienen
gran estabilidad y dureza, ya que soportan los golpes de las rocas y
las presiones del agua. Estos modelos también sirven para la
práctica del kayak-surf en la playa.
Materiales
- Fibra de vidrio. Suelen tener un excelente acabado exterior
que ofrece muy buen deslizamiento. Son ligeras y rígidas, pero
están limitadas en su resistencia a los impactos. Recomendables
para su uso en aguas tranquilas, debe descartarlas en aguas bravas,
usos colectivos y en zonas de muy poco fondo
- Polietileno. Ofrecen una gran dureza, resistencia al impacto
y durabilidad. Como contrapartida, son algo mas pesadas y sin un acabado
exterior tan fino como las de fibra de vidrio. Recomendables para todo
tipo de uso e imprescindibles para la práctica en aguas bravas.
Tipos de piragüismo
Si vive en el interior, en una zona de embalses o ríos de caudal,
el piragüismo de recreo será los mas apropiado. Si vive
en la costa, puede decantarse por el de recreo (si pretende pasear y
hacer pequeños recorridos), el de travesía (si sus aspiraciones
son mayores) o el de aguas bravas (si desea hacer kayak-surf en la olas
de la playa).
Resuelta esta elección, la siguiente disyuntiva es:
- Monoplaza. Le da independencia, autonomía y soledad. Es la
única opción en aguas bravas.
- Biplaza. Le permite compartir experiencias, promueve el espíritu
de equipo, da mas seguridad.
A la hora de elegir un modelo de piragua compruebe que éste
tenga un volumen y diseño acorde con su peso o altura. Si la
piragua es pequeña puede hundirse demasiado y navegar de forma
inestable. Si la embarcación es grande, usted irá muy
por encima del agua, se deslizará mal y tendrá muchas
posibilidades de deriva en caso de viento lateral.
Recomendaciones de seguridad
- Aunque no sea imprescindible, es muy recomendable saber nadar.
- Procure no salir solo. Si lo hace, informe siempre a alguien de la
zona donde va a estar.
- Infórmese de las previsiones meteorológicas y no salga
si éstas son adversas.
- Utilice siempre chaleco salvavidas.
- Ponga elementos de flotabilidad extra (globos) en el interior de su
piragua.
- Protéjase la cabeza con un gorro en los días soleados.
- Utilice siempre casco si practica en aguas bravas.
- Sea realista con sus posibilidades físicas y técnicas.
No se deje arrastrar por el entusiasmo del grupo.
- Lleve ropa y calzado adecuados.
Si hace frío, no olvide que tiene protegerse especialmente con:
- Una camiseta térmica, que hará las veces de segunda
piel.
- Un traje de neopreno sin mangas, para tener libertad de movimientos.
- Un anorak, para guardar el calor interior y protegerse de la brisa.
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