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Patinaje (II)
El patinaje puede ser
un deporte más peligroso de lo que parece a simple vista. Si
el percance se sufre en un entorno urbano, las lesiones pueden ser más
graves. Para divertirnos sin riesgos, es conveniente seguir una serie
de consejos que nos protegerán a nosotros y a los que circulan
alrededor:
Aprender a frenar
Practique la frenada antes de lanzarse a patinar por la ciudad. No olvide
que a una velocidad de unos 15 km/hora, un principiante necesita un
mínimo de 5 metros para parar. Hay dos tipos principales de frenada:
· Utilizar la goma pequeña situada en una de las botas
del patín.
· Colocar un pie en un ángulo de 90º y arrastrar
las ruedas contra el suelo. No es aconsejable para principiantes y desgasta
las ruedas mucho más rápido.
No vaya a gran velocidad por una zona que no conozca. Extremar las
precauciones si se pasa por delante de salidas de vehículos.
Equipo de protección
La eclosión del patinaje en línea ha contribuido a la
aparición de variados equipamientos cada día más
avanzados. En todos ellos, la visibilidad y la protección son
los requisitos básicos:
· Manos y brazos. Las heridas en las muñecas,
las manos y los brazos son las que más dificultades nos producirán
en nuestra vida cotidiana. Debemos tener especial cuidado con los codos,
ya que se trata de un hueso complicado de curar y que sale malparado
en casi todas las caídas.
· Rodillas. Las lesiones en las rodillas precisan de
una recuperación muy lenta, y, en algunas ocasiones, es necesario
operar. Esta articulación es la más afectada en los accidentes
de confrontación, es decir, en los choques contra un vehículo,
un peatón, un ciclista o cualquier otro obstáculo.
· Casco. La cabeza es la parte más frágil
del cuerpo. Su uso es muy recomendable en zonas urbanas, e imprescindible
en la práctica de saltos o piruetas, y, sobre todo, cuando se
patina muy próximo a los coches.
Patinar en la calle
No existe ninguna ley o normativa que especifique el lugar por donde
deberían circular los patinadores urbanos. A pesar del peligro
que supone rodar en las calzadas, éstas suelen tener el asfalto
más perfecto que las aceras. De cualquier modo, si se atreve
a patinar por las calles de su ciudad, no olvide estas recomendaciones:
· El equipamiento de seguridad es obligatorio y tiene que ser
completo.
· Antes de patinar por la ciudad, hágase con un mapa,
estudie el recorrido y evite las zonas con mucho tráfico. Diseñe
una ruta tranquila que le permita disfrutar de la actividad.
· Trate de patinar con un compañero. Los conductores se
fijan mucho más en los grupos.
· El patinador tiene que ser visible para todos los que circulen.
Utilice autoadhesivos reflectantes en los patines y en el equipamiento
de protección.
Cuidado con los peatones
Los peatones no son estorbos en el camino ni obstáculos a evitar.
Controle la velocidad y muévase con paciencia. Tenga en cuenta
las siguientes situaciones:
· Las personas con dificultades para moverse (ancianos, enfermos
con muletas o en silla de ruedas) pueden reaccionar de forma precipitada
por miedo a los patinadores. Sea previsor y anticípese a su reacción.
· Los niños suelen acercarse por curiosidad a los patinadores.
Ellos no tienen en cuenta la velocidad ni saben cómo evitar una
colisión.
· Refuerce la precaución si hay animales alrededor, ya
que algunos pueden atacar al patinador o medirse con él en una
carrera improvisada. Tenga en cuenta que muchos dueños de perros
pasean a sus mascotas con una correa tan larga que puede pasar desapercibida
para el patinador.
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