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Natación La natación es un deporte en el que participan casi todos los grupos musculares del cuerpo, y por lo tanto, practicado a intensidad media, permitirá aumentar la capacidad de ejercicio y la fuerza, mejorar la movilidad y conseguir mayor agilidad. El peso del cuerpo en el agua se reduce (del 70 al 80 por ciento del peso se ve amortiguado): una gran ventaja, especialmente para los obesos, que pueden mantenerse a flote con bajo coste de energía. Por eso, el riesgo de lesiones en la natación es mínimo: la tensión sobre las articulaciones es escasa. La natación puede ser un ejercicio fácil cuando no se practica con demasiada intensidad y, con los ejercicios de agua, es una forma común de entrenamiento para individuos con problemas físicos.
Cualquier actividad física debe ir precedida de un breve calentamiento (10-15 minutos) para aumentar la temperatura muscular y corporal. La base puede ser una carrera moderada en la que se intercalen ejercicios suaves de elasticidad, estiramiento muscular, movilidad y flexibilidad articular. Se iniciará de forma progresiva, sin brusquedades, y a una intensidad suave para evitar una fatiga prematura y se hará especial hincapié en los ejercicios respiratorios. Esta norma se debe cumplir siempre, sobre todo si se está desentrenado o enfermo. De igual manera se finalizará la natación con ejercicios de enfriamiento (caminar, flexiones...) que evitan los enfriamientos y las bajadas bruscas de tensión arterial (que pueden causar mareos o pérdidas de conocimiento). Preparación inicial Pauta de entrenamiento Estilo Temperatura del agua Hidratación Cambios bruscos de temperatura. Para las personas mayores o con enfermedades cardiovasculares es mejor acudir a piscinas cubiertas climatizadas. En épocas estivales se debe evitar la exposición prolongada al sol antes de la inmersión. Nadar después comer. Aunque el esfuerzo físico no interfiere necesariamente con el proceso digestivo, está descrito un reflejo gastrocoronario (constricción de las arterias coronarias que sigue al aumento de presión intragástrica). La digestión puede desencadenar manifestaciones alérgicas al frío (desde ronchas en el cuerpo hasta pérdida de conocimiento). No obstante, aunque los sujetos sanos pueden nadar después de comer sin peligro, es mejor guardar las precauciones debidas.
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