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Esquí náutico
El esquí náutico es uno de los más completos deportes
de competición y entretenimiento porque combina técnica,
fuerza física y buenos reflejos con la diversión implícita
en cualquier clase de actividad acuática.
Orígenes
En Francia afirman que el esquí náutico nació en
el Lago Annecy, cuando unos soldados de un regimiento de cazadores alpinos
comenzó a practicarlo tras la I Guerra Mundial. En Estados Unidos
atribuyen la invención de este deporte a Ralph Samuelson, un
vecino de Minnesota al que se le ocurrió deslizarse por el agua
arrastrado por una embarcación en el año 1922. Sin embargo,
la popularidad de la que goza en la actualidad no se alcanzó
hasta mediados del siglo XX, gracias a la aparición de lanchas
más rápidas y la evolución en el diseño
de los trajes de goma.
Pruebas
El esquí acuático de competición está supervisado
por jueces que aplican una valoración de puntos a los participantes.
Los esquiadores están clasificados en 22 categorías y
compiten de acuerdo a su sexo y edad. Las pruebas en el esquí
acuático tradicional son eslalon, saltos y acrobacias:
Eslalon. La lancha se mueve en línea recta por un circuito
donde se encuentran ancladas una serie de boyas. El participante, de
rodillas en una tabla o sobre un solo esquí, esquiva las boyas
en zigzag.
Salto. Consiste en deslizarse por una plataforma de fibra de vidrio
recubierta de ceras especiales y saltar por la rampa para alcanzar la
mayor distancia posible. El salto se realiza sobre dos esquíes
anchos.
Acrobacias. Movimientos precisos ejecutados sobre un solo esquí.
El participante dispone de dos turnos de 20 segundos para realizar todas
las maniobras que pueda. Las acrobacias son puntuadas por el jurado
en función de su dificultad.
Equipo y materiales
Los esquíes de agua están fabricados en madera, plástico
o fibra de vidrio, y están provistos de unas ataduras flexibles
para los pies. Miden entre 1,70 y un 1,80 m. de largo, y unos 15 cm.
de ancho. Las tablas para ir de rodillas son más anchas y más
cortas. El cable de remolque tiene unos 6 mm. de diámetro y unos
de 25 m. de largo.
Además de los esquíes, también se precisa un chaleco
salvavidas, un palonnier (asa donde se agarra el esquiador) y una cuerda
de nylon trenzado. También es recomendable llevar casco, guantes
y traje de neopreno.
Iniciación
El esquí acuático suele empezar con el participante agachado
sobre sus esquíes y sujetando el cable que le une a la lancha.
Cuando la embarcación acelera, los esquíes comienzan a
planear sobre el agua y el esquiador se incorpora tratando de mantenerse
erguido. Para ejecutar bien este movimiento, los monitores recomiendan
iniciarse en lagos o pantanos donde la corriente y el oleaje sean menores,
y resulte más sencillo mantener el equilibrio. Otra de las reglas
imprescindibles para los principiantes es no salirse nunca de la estela
que marca la embarcación.
Para expertos
Los veteranos suelen atreverse con la modalidad del monoesquí,
cuyas sensaciones y movimientos son más extremos y radicales.
Las diferencias son las siguientes:
Dos esquíes
· Los esquíes y las rodillas deben estar separados unos
30 cm.
· Flexione las rodillas y no doble la cadera.
· Estire los brazos y flexione ligeramente los codos hacia afuera.
· Tiene que mantener el palonnier a la altura de la cintura.
· Mantenga la cabeza alta y erguida.
· Los hombros, las rodillas y la cintura deben mantenerse paralelos
a la línea horizontal del agua.
Monoesquí
· Reparta el peso del cuerpo sobre los dos pies para lograr máxima
estabilidad.
· Coloque una pierna delante de la otra, una rodilla pegada a
la otra. No flexione la cintura y mantenga los brazos bien extendidos.
· La parte delantera del cuerpo debe formar una línea
recta: desde pie hasta la cabeza, pasando por la rodilla correspondiente
y la cintura.
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