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Lesiones
Las lesiones en el baloncesto están relacionadas principalmente con: Altos requerimientos musculares (sobrecargas musculares y tendinitis). La calidad de la superficie de las pistas de baloncesto es un elemento determinante en un gran número de las lesiones que se producen en este deporte. Los materiales que se utilizan para las pistas puede ir desde el asfalto hasta el parqué. Se ha podido evidenciar que las superficies sintéticas provocan un mayor número de lesiones que las de parqué, por un mecanismos de aumento de la desaceleración tras las caídas o con los cambios de sentido y dirección.
No obstante, la frecuencia de muerte súbita en el baloncesto es superior a la de otros deportes. Las principales causas de muerte súbita en el baloncesto son la miocardiopatía hipertrófica, la rotura aórtica por Síndrome de Marfan, y las relacionadas con el abuso de sustancias dopantes como la cocaína. Hay que destacar que en la mayoría de los casos de muerte súbita
los deportistas no habían tenido ninguna sintomatología
cardiovascular previa. Por ello, la evaluación cardiovascular
previa a la práctica deportiva se hace imprescindible, especialmente
en los deportes con mayor incidencia de muerte súbita como el
baloncesto. El screening precompetición para detectar patologías
que potencialmente aumenten el riesgo demuerte súbita en los
jugadores, debe incluir un cuestionario médico en el que se indague
sobre antecedentes familiares de muerte súbita en familiares
con edades inferiores a los 40 años, factores de riesgo cardiovasculares
(tabaco, hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes),
y sintomatología cardiovascular previa como síncopes,
palpitaciones, dolor torácico, y/o disnea. Además de ello,
la exploración cardiovascular debe incluir la medición
de la presión arterial, la auscultación cardiaca (para
descartar soplos patológicos) y el registro de un electrocardiograma
basal. En el caso de que alguna de estas pruebas aparezca alterada,
se recomienda hacer un ecocardiograma para diagnosticar las alteraciones
propias de la miocardiopatía hipertrófica o de las alteraciones
aórticas que acompañan al Síndrome de Marfan.
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