|
El deporte y el sistema inmunológico
Durante la infancia
y la adolescencia, la respuesta que den los glóbulos blancos
a la actividad física influye en el desarrollo del sistema inmunológico
y en el proceso de crecimiento. El objetivo de un reciente estudio realizado
por un equipo de la Universidad de California (Estados Unidos) era determinar
el efecto que provocaba un ejercicio intenso sobre los leucocitos -células
blancas- y sobre la adhesión molecular. Los autores contaron
con la participación de 11 chicos de entre 14 y 18 años,
que accedieron a practicar durante hora y media una sesión de
ejercicio intenso. A todos ellos se les extrajo una muestra de sangre
antes y después de la sesión.
Los resultados mostraron que la práctica deportiva, además
de incrementar los glóbulos blancos en circulación, aumentó
también el número de glóbulos blancos diferenciados
que circulan en la sangre y defienden al organismo del desarrollo de
células cancerígenas y de infecciones causadas por microorganismos
como virus, bacterias y parásitos.
Las conclusiones de la investigación certifican que la estimulación
del sistema inmune a estas edades puede jugar un papel importante en
su desarrollo posterior, ya que los leucocitos y la adhesión
molecular se ven notablemente favorecidos por la práctica de
actividades físicas.
|