Implantación de hábitos de vida (III)



Las mujeres y la actividad física

Bajo ningún concepto debe haber discriminación entre niños y niñas en este campo y a cualquier edad. Las mujeres tienen un desarrollo músculo esquelético prácticamente igual que los hombres, matizado por la diferente maduración sexual. De ahí que se esté fomentando en las escuelas los equipos mixtos, que han demostrado facilitar de manera importante las relaciones intersexuales, que son fundamentales en la maduración psicosocial. Las adolescentes, en general, tienen menos fuerza que los varones sometidos a un mismo entrenamiento, por lo que ha de disminuir en potencia y tiempo. La alta competición en mujeres jóvenes retrasa la menarquia (primera regla) y las menstruaciones son más escasas y menos dolorosas. Cada vez es mayor el número de atletas femeninas y los logros de las mujeres se parecen mucho a los de los hombres.

Contraindicaciones de la actividad física

Gracias al desarrollo de los entrenamientos dirigidos, a la individualización de la práctica deportiva y los exámenes médicos previos, no existen contraindicaciones absolutas para cualquier actividad física y se debe iniciar la actividad física en el momento indicado en cada joven.

Se conoce ahora que la práctica de la actividad física reglada mejora la evolución de muchas enfermedades crónicas. En algunos casos se debe tener especial precaución y desaconsejar la actividad física en:

  • Infecciones agudas o crónicas hasta su curación.
  • Enfermedades neurológicas con alteraciones de la coordinación muscular. La rehabilitación de estos pacientes está dirigida hacia la autonomía de las actividades de la vida diaria.
  • Las cardiopatías. La mayor parte de las cardiopatías congénitas son susceptibles de corrección quirúrgica. La rehabilitación de estos niños por personal bien entrenado (cardiólogos, enfermeras, psicólogos, rehabilitadores) les permiten un desarrollo psicomotriz completamente norma. Se les debe desaconsejar los deportes que necesiten mucha fuerza física y los de competición.
  • Las enfermedades osteomusculares necesitarán la rehabilitación y el consejo individualizado.

De todos ello se deduce que el niño y el adolescente que quieran realizar cualquier tipo de deporte debe ser examinado cuidadosamente para descubrir cualquier tipo de enfermedad que implique una actuación especializada e individualizada.

.Extracto del capítulo “La escuela como lugar idóneo para fomentar hábitos de vida”, del Dr. Alfonso del Río Ligorit, incluido en el libro “Ejercicio y corazón”, editado por la FEC. Si quiere consultar el texto completo, pinche aquí.






 
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