Practicar el golf a cualquier edad
El golf es una actividad que tiene una edad óptima para la alta
competición, pero esta se puede prolongar durante muchos años,
al contrario que en la mayoría de los deportes. La pérdida
de forma física que puede acontecer con el paso del tiempo se puede
compensar con una amplia experiencia y el buen conocimiento de los campos
de golf. Con respecto a la práctica como aficionado, es un deporte
que se puede realizar casi durante toda la vida y es una actividad recomendable
para mantener un buen nivel de salud a todas las edades.
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Para ser un buen
jugador de golf se requieren unas cualidades físicas que
dependen del grado de preparación previo, de la edad y del
nivel que se quiera alcanzar. La flexibilidad, la fuerza y la resistencia
física son las tres cualidades básicas para la práctica
de este deporte. |
Un golfista bien entrenado tiene gran flexibilidad en la parte superior
del cuerpo, lo cual le permite alcanzar la posición en el "swing"
hacia atrás con suavidad y sin demasiados movimientos compensatorios.
Independientemente de la edad y del sexo si se logra mantener una columna
vertebral flexible, y potenciar la musculatura de espalda, abdomen y
antebrazos, se pueden evitar molestias o lesiones musculares que se
favorecen cuando existe una baja preparación física.
Los niños y los jóvenes
En niños y adolescentes sanos, en los que exploraciones habituales
de carácter pediátrico no han demostrado ningún
tipo de enfermedad, no será necesario realizar ningún
estudio complementario. Si el niño se inclina por el golf y comienza
un programa de entrenamiento, sin experiencia previa e independientemente
de la edad, se debe comenzar siempre con un método adecuado para
su edad y en los niveles más básicos, e ir incrementando
paulatinamente la cantidad de entrenamiento conforme progresa la tolerancia
al ejercicio y la destreza. Hasta los 8-10 años se deben enseñar
los ejercicios simples y hacia los 11-13 años ya se puede enfatizar
el aspecto técnico del ejercicio e ir introduciendo ejercicios
más avanzados. A los 14-15 años se va incre-mentando el
volumen y hacia los 16 años ya pueden seguir un programa de entrena-miento
para adultos.
En los jóvenes sanos los efectos estimulantes positivos del crecimiento
compensan los posibles factores negativos. Sin embargo, es probable
que cuando la carga física se hace excesiva, se pierdan los efectos
beneficiosos sobre el aparato locomotor y el ejercicio se hace traumatizante
alterando el crecimiento normal. Por tanto, es necesaria una supervisión
médica cuidadosa y continua para evitar las lesiones por sobreuso,
más frecuentes en los niños que en los adultos, debido
a la presencia de tejidos en desarrollo y de cartílago de crecimiento,
además del propio proceso de crecimiento que puede provocar desequilibrios
musculares alrededor de las articulaciones y aumentar el riesgo de lesiones.
En los adolescentes se pone de manifiesto la importancia de la flexibilidad
en el golf porque debido a esta cualidad participa todo el cuerpo en
el swing, y ello le permite alcanzar mayor distancia que a un adulto
falto de flexibilidad en el que solo participan en el golpe las manos,
los brazos y los hombros.
Los más mayores
Con respecto a la tercera edad el golf constituye un tipo de actividad
con un importante componente de resistencia, que estimula la coordinación
motora y las relaciones sociales. Este deporte retrasa las patologías
asociadas al envejecimiento, como la rigidez articular, las cardiopatías,
la atrofia muscular o la pérdida de masa muscular y ósea.
En las personas de mayor edad aptas según criterio médico
para jugar al golf deben seguir las recomendaciones del facultativo
y es aconsejable que potencien el trabajo de fuerza y flexibilidad,
dos de los aspectos que disminuyen con los años y cuya falta
provoca que haya mayor riesgo de lesiones (caídas, fracturas).
Son rarísimas las patologías que pueden suponer una contraindicación
para este deporte, pero existen algunas como la fragilidad ósea,
déficit de coordinación, alteraciones visuales o auditivas...
La mujer
Las mujeres durante la época fértil, debido a los estrógenos,
están protegidas en parte contra las enfermedades coronarias
y la osteoporosis. A partir de la menopausia las mujeres tienen más
problemas y, además, suelen ser más sedentarias. El golf
es un deporte recomendable a mujeres de todas las edades para combatir
el sedentarismo. En ellas se pone de relieve la necesidad de potenciar
la fuerza muscular si se quiere mejorar el juego, cualidad física
necesaria por múltiples factores como se ha mencionado anteriormente.
En lo que respecta a la nutrición, en los deportistas de todas
las edades es un factor clave realizar una dieta equilibrada en cantidad,
calidad y regularidad, junto con un adecuado aporte de líquidos;
su cumplimiento cobra mayor importancia en los mayores, quienes tienen
que incrementar además el calcio en su dieta para compensar la
pérdida de masa ósea que acontece con el paso de los años.
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