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El reloj del envejecimiento
El médico ingles
Thomas Sydenham, considerado el "Hipócrates de su siglo",
afirmó en 1928 que "Un hombre es tan viejo como sus arterias".
Su cita ha sido tenida en cuenta por la Universidad de Pittsburgh (EE
UU) para lanzarse a un estudio en el que se destaca el importante papel
de una buena salud cardiovascular como fórmula de supervivencia
duradera.
La investigación abarcó un total de 2.932 participantes
de 65 años o más, que fueron estudiados durante ocho años.
Todo este grupo poseía una función física y cognitiva
normal, estaban sanos y sus trastornos de salud no suponían un
riesgo para su vida. Transcurrido el período del estudio, se
comprobó que un 48% de las personas estudiadas envejecieron de
forma satisfactoria, sin que sufrieran cáncer, cardiopatías,
enfermedades crónicas pulmonares, algún tipo de inhabilitación
física ni empeoramiento cognitivo. Aun así, los pacientes
que menos probabilidad presentaron de llegar saludablemente a una edad
avanzada fueron aquellos a los que se les detectó una patología
cardiaca subclínica, un tipo de anomalía cardiovascular
que estaba latente y que sólo salió a la luz cuando se
llevó a cabo un análisis diagnóstico.
Un 56% de las mujeres y un 51% de los hombres sin enfermedad cardiovascular
fueron cumpliendo años de forma "sana". Además,
los participantes de entre 65 y 69 años de edad, con un bajo
riesgo de enfermedad cardiovascular, mostraron una media de unos 15
años más de salud y funcionalidad. Mientras que aquellos
con 85 años y más, que tampoco mostraron un alto riesgo
de cardiopatía, presentaron una probabilidad de vivir cinco años
más. Estos resultados, según subrayan los autores del
trabajo, reflejan la importancia que tiene la salud vascular a la hora
de llevar una vida más saludable y duradera.
El trastorno vascular está tan ligado a la edad que históricamente,
y también de forma reciente, ha sido propuesto como biomarcador
de la edad. A pesar de que existen otros muchos factores de riesgo que
pueden empeorar nuestra salud, ninguno de ellos resultó estar
relacionado con la edad, como sí lo mostró la patología
coronaria.
Los doctores de la Universidad de Pittsburgh concluyen que la prevención
de la enfermedad cardiovascular podría incrementar la calidad
y la cantidad de años de vida durante la madurez. A su vez, subrayan
la importancia de la prevención primaria, sobre todo del ejercicio
físico, en este tipo de patologías para mejorar la forma
de envejecer.
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