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Ejercicio que ayuda a dormir
[...] La relajación
muscular es necesaria para descansar y descansar bien. Cuando se trabaja
con cierta tensión, la tonicidad muscular es superior a la normal
y es causa de fatiga y cansancio (aunque el trabajo no sea físico)
superiores a los que cabe esperar. Hay algunos grupos musculares en
los que se da de forma más pronunciada, como sucede con los músculos
de la nuca: algunas cefaleas son producidas por esta hipertonía
de la musculatura nucal. Normalmente, cuando se deja de trabajar, el
tono muscular vuelve a la situación de reposo, pero, en ocasiones,
sobre todo en personas que se estresan con facilidad, tal hipertonía
no cesa, o al menos no llega al valor de reposo. Si se inicia la noche
con esa hipertonía, ésta puede ser un obstáculo
serio para conciliar el sueño. Por tanto, una de las cosas que
hay que conseguir antes de disponerse a descansar es la relajación
de la musculatura.
Un procedimiento natural y eficaz es el ejercicio físico. Unas
veces este ejercicio puede consistir en hacer un rato de deporte, andar,
jogging o natación. Ahora bien, como el ejercicio físico
no es siempre posible practicarlo a diario, es necesario tener a mano
otras posibilidades: bicicleta o remos estáticos, tablas de gimnasia,
etc. Cuando el ejercicio se hace con vistas a la relajación muscular
para favorecer el sueño, se deben tener en cuenta algunas precauciones:
una, que no sea violento; otra, que el ánimo de vencer (si se
trata de deporte) no provoque una tensión excesiva. Finalmente,
que el deporte, sobre todo si es intenso, no se practique a última
hora de la tarde, pues puede dificultar el inicio del sueño.
Es bien conocido que los futbolistas duermen muy mal la noche que sigue
a un partido vespertino. [...]
Extracto del libro "Consejos médicos para la tercera
edad", de los Dres. E. alegría, L.M.ª Gonzalo, J.L.
Guijarro, J. Ibáñez, E. Quintanilla, J. Reparas y R. Zapata.
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