Natación infantil: algo más que
saber nadar
Los beneficios del deporte en la infancia son muy numerosos: contribuye
a mejorar la calidad de vida global (incluida la psicológica),
permite tolerar mejor las demandas físicas, ayuda disfrutar del
ocio, protege contra enfermedades (especialmente las cardiovasculares
y la diabetes) y disminuye el riesgo de padecer otras como la osteoporosis,
la depresión, y algunos tipos de cáncer.
-. La práctica de ejercicio de forma regular puede favorecer
que los niños y adolescentes no se inicien en el tabaquismo.
-. Si además de ejercicio se hace una dieta sana se previene
la obesidad y la hipercolesterolemia y se colabora en el mantenimiento
del peso ideal.
-. La hipertensión arterial en niños y adolescentes puede
mejorar con un programa de ejercicio aeróbico, realizado tres
veces a la semana, de unos 30 minutos de duración y con una intensidad
de un 60 por ciento de la Frecuencia Cardiaca Máxima. La disminución
de las cifras empieza a ser evidente a partir de los tres meses de comenzar
el programa.
-. En el caso de los niños diabéticos, la práctica
habitual de ejercicio es un medio de prevenir las elevaciones de la
glucosa y reducir las necesidades de insulina.
-. La educación de los niños y adolescentes en la práctica
regular de ejercicio físico es la mejor forma de crear adultos
activos y con hábitos más saludables.
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