|
Señales de alarma en la práctica
del ejercicio durante el embarazo
Las razones por las que puede ser necesario interrumpir el ejercicio
físico durante el embarazo y consultar al tocólogo son:
- Sangrado vaginal o sospecha de rotura de la bolsa de las aguas.
- Inflamación brusca en cara, manos o tobillos.
- Cefaleas persistentes o intensas y trastornos de la visión.
Mareos o desvanecimientos inexplicados.
- Dolor, calor, rubor o hinchazón en miembros inferiores que
pueden apuntar problemas vasculares.
- Fatiga excesiva, palpitaciones o dolor en el pecho.
- Lenta recuperación de la frecuencia cardiaca o la tensión
arterial tras el ejercicio.
- Contracciones persistentes (más de seis u ocho por hora)
que pueden indicar parto prematuro.
- Dolor abdominal importante e inexplicado.
- Escaso aumento de peso (menos de un kilo por mes en los dos últimos
trimestres).
|