Hay multitud de estas dietas, pero quizás una de las más famosas sea la dieta del Dr. Atkins, o de Scardale. La primera de estas dietas apareció con la publicación en 1973 del libro del Dr. Atkins
The Diet Revolution. Se basa en fundamentalmente en eliminar los alimentos con hidratos de carbono, por lo que se trata de una dieta sin azúcares, ni cereales, ni legumbres, pudiendo tomar sin restricción carnes, pescados, embutidos y algunas verduras y hortalizas. Es por tanto una dieta muy rica en proteínas y grasas.
Con esta dieta era fácil perder 2kg en uno o dos días, principalmente a expensas de agua. Además disminuye el apetito, por lo que es más fácil continuar con el régimen durante periodos más prolongados. En la versión inicial del Dr. Atkins, la mayoría de los alimentos eran de origen animal y las grasas y proteínas que contenían producían un aumento del
colesterol y del ácido úrico. No obstante las pérdidas de peso continuaban y se mantenían durante varios meses, en parte por la disminución del apetito.
Aunque desde un punto de vista médico estas dietas nunca se han recomendado, han gozado de mucha popularidad en Estados Unidos. Recientemente algunos estudios serios han modificado la dieta original de Atkins, sustituyendo las grasas animales por grasas vegetales e incluyendo una pequeña cantidad de carbohidratos al día.
Estas nuevas dietas "con pocos carbohidratos" y grasas vegetales consiguen mayor pérdida de peso a los seis meses que las dietas convencionales y tienen un efecto más favorable sobre el colesterol. El único problema es que al cabo de uno o dos años el efecto conseguido, en la pérdida de peso, es el mismo que con otros regímenes. El éxito y la popularización de estas dietas en EEUU ha justificado ocupar la primera portada de la revista
TIME en algunas ocasiones. Podemos concluir que las dietas pobres en carbohidratos, si están bien diseñadas, son más eficaces para perder peso a corto plazo, pero en periodos largos, de 1 ó 2 años, no son mejores que otros tipos de dietas.