No. Durante los primeros días, semanas o meses después del parto hay un periodo de estrés físico y psicológico tanto para la madre como para el padre. La madre probablemente lo sentirá más; casi la mitad de todas las madres experimentan un periodo corto de tristeza o cambio de humor de unos dos días después del parto. Esto es sano y natural y es a lo que llamamos tristeza puerperal o "baby blues".
Sentarse o echarse con el recién nacido en los brazos es uno de los momentos más felices de la vida de cualquier hombre o mujer. Esto produce un sentimiento de alegría y una sensación de tranquilidad, tras muchos meses de espera. Las dificultades del
embarazo y el dolor del parto son olvidadas momentáneamente cuando los padres cogen al pequeño.
Pero la mayoría de mujeres también atraviesan por un periodo en el cual se sienten inseguras, vulnerables, tristes o ansiosas. La enorme responsabilidad repentina de tener que cuidar de un nuevo bebé hace sentirse temerosa e inadecuada a la madre. Los cambios de humor son comunes. Es posible sentirse eufórica en un momento y llorosa, cansada o irritable en el siguiente. Esto también puede ser preocupante: no saber lo que está pasando o porqué aparecen estos sentimientos.
En el cuarto día después del nacimiento del bebé, es común entre las madres tener tristeza puerperal, sentirse hundidas, y encontrarse llorando sin razón alguna. Esto puede ocurrir en cualquier momento durante la primera semana tras el parto y normalmente pasa en uno o dos días cuando la madre ha tenido ocasión de descansar y está más preparada para su nueva situación. Es importante distinguir la experiencia normal de 'baby blues" de la depresión postparto.